Paladar deformado: hendido y leporino

Más allá de lo estético, la deformación del paladar es un problema que afecta la correcta oclusión, la adecuada fonación, la deglución y hasta podría alterar la respiración del paciente, ya que comúnmente las personas con paladar deformado se convierten en respiradores orales.

Del mismo modo, las deformaciones del paladar también pueden cambiar la humedad de la boca y generar cambios significativos en los tejidos, además de problemas en los dientes. No obstante, existen diferentes maneras en las que un paladar puede deformarse, entre estas se destaca el paladar hendido, el paladar leporino o paladar abierto.

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¿Qué es el Paladar Hendido?

A pesar de que el paladar puede deformarse a partir de diferentes hábitos, este también puede darse como un defecto de nacimiento, como lo es el paladar hendido en varios de sus casos. Este se produce cuando la boca del bebé no se forma adecuadamente durante el tiempo de gestación, a menudo esto se conoce como hendiduras orofaciales.

El paladar en el feto suele formarse entre las 6 y 9 semanas del embarazo, la malformación de este se produce cuando el tejido que forma el paladar no logra unirse por completo. Entre las principales causas del paladar hendido destaca las combinaciones de genes, medicamentos que use la madre, el ambiente en el cual la madre entre en contacto o lo que coma y beba durante el embarazo.

Paladar liperino

¿Qué es el Paladar Leporino?

El labio leporino, también conocido como paladar leporino, paladar abierto o como hendidura labio palatina, es una de las malformaciones congénitas más comunes. A pesar de que ocurren con más frecuencias como un defecto congénito, también se asocia a muchos trastornos genéticos hereditario. No obstante, esta malformación puede corregirse con una serie de cirugías, aun cuando quien la padece es un bebé.

El paladar leporino puede manifestarse como una separación en el labio, como una pequeña hendidura que podría llegar a extenderse desde el labio a través de la encía superior, y del paladar hasta llegar a la nariz. Por su parte, con menor frecuencia la hendidura solo se produce en los músculos del paladar blando, esta puede pasar desapercibida como un paladar normal en el nacimiento.

Hábitos que pueden dañar el paladar

Según el odontólogos, los malos hábitos que pueden dañar el paladar comienzan normalmente a muy temprana edad, ya que es en la niñez donde esa zona de la boca es altamente susceptible a modificarse por agentes externos, provocando a largo plazo que los tejidos de la boca se alteren. El chupar dedo, el uso de chupones, llevarse los juguetes, mantas y lápices a la boca se identifica como los principales enemigos del paladar.

Si esos hábitos son mantenidos por largos años en la vida del infante, el paladar cambiará su forma haciéndose mucho más profundo de lo normal. Asimismo, tendrá otras consecuencias en la boca del niño. Los dientes poco a poco se irán a diferentes posiciones, ocasionando mal oclusión y problemas musculares.

Daños en el paladar en adultos

Muchas personas piensan que después de la edad adulta los tejidos dentarios dejan de modificarse y que automáticamente desaparece el riesgo de un paladar deformado. Sin embargo, la realidad es un poco diferente. Si la persona aún continúa con el hábito de llevarse objetos a la boca, esta no hará más que empeorar los problemas y reducir cada vez más la posibilidad de realizar un tratamiento exitoso para tener un paladar normal. Asimismo, es mejor estar informado de las causas de paladar hendido para evitar problemas en el futuro.

Tratamientos para contrarrestar el paladar deformado

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Dependiendo del tipo y el grado de deformación, un paladar deformado puede arreglarse mediante tratamientos de ortodoncia y ortopedia, o en casos muy extremos, como podría ser el paladar leporino, mediante una cirugía maxilofacial.

Para conocer más información sobre el paladar deformado puedes hacerlo solo contactando con los expertos en Servibucal.